Azul eléctrico. Azul bolita. Azul francés. Je sui una muchacha con el corazón arrugado. Anoche no logré siquiera soñar. Demasiado azul en el aire. Demasiado grito sin voz.Dormí. No escuche ni el silencio. Soñé ruidos tan fuertes que no escuche el silencio.
Hoy de azul. Esperando otro par de días de guerra, espanto y sangre.
El hombre (a lo lejos) levanta kilos con su mano metálica, carga sobre el lomo del otro millones de ellos, mientras los amarillos ojos del oprimido se encienden con un fuego intolerable.
Las imágenes se transforman. Mi cuerpo se transforma. A partir de hoy he decidido dejarme crecer la barba y el pito. Sangro mucho cada mañana al quitarme los pequeños testículos que aparecen por debajo de mi ombligo. Además, ya no queda lugar donde guardarlos en mi casa y no me gusta eso de dejar sin amparo trozos de mi cuerpo. No vaya a ser que se los lleve el basurero o que por tirarlos en el water terminen flotando en la playa Ramírez.
- Es todo culpa de mi ambigüedad sexual.
- ¿Sos bisexual?
- No. Sólo me gustan algunas mujeres
Recuerdo la gran serpiente. La de los días de espanto. Je sui una muchacha temerosa ¿sabías [.::.]? En este polo del todo, hoy llueven grises. Así lo prefiero. Mis grises son los rojos de la gente que vive del otro lado. ¿Otro lado? Si, el otro lado. En este lado del todo los hombres tienen brazos metálicos y las mujeres se amputan pequeños testículos cada mañana. En este lado del todo nadie tiene la palabra justa, ni la busca. En este lado abundan los puntos suspensivos y la lluvia ácida.
Ironía. La mujer se despierta. Se lava los dientes y se va a trabajar. Vuelve, almuerza, se baña y va a la facultad. Cae la noche roja y la mujer roja duerme en su rojo acolchado de plumas esperando nuevamente la roja madrugada en la que soñará con la gran serpiente - aquella de los días de espanto -.
Eléctrico. Bolita. Francés. Je sui una muchacha con el corazón de gris mazapán.







