martes, 22 de julio de 2008

FINAL III


Negame.
Decime que no así me olvido de vos. Decime que no te gusto, que no te sirvo. Decime no como quien dice si. Decime no pensando en no, en no tengo tiempo, en no tengo ganas.
Valentina no esta. Valentina se fue. Valentina no existe más. Valentina, no.
Quiero morirme ahora. Morir lentamente. Sufrir. Quiero que se acabe todo lo que hay. Quiero hacer el amor con todos. Que me ensucien. Que me lastimen. Que me digan si. Si pensando en si. Si, sos mía. Si lo sos. Si serás.
Quiero un final terrible. Quiero una asesinato impúdico de las ganas. Quiero una tragedia de la sustancia. Quiero la desaparición total del ansia.
No quiero nada. Quiero escuchar las cosas que dije de tus labios. Quiero que no me ignores, que no te duermas, que no seas vos. Quiero que seas lo que yo esperaba, que esperes, que me esperes. No quiero nada de vos, vos no sos lo que quiero.
Ella no está. Ella es sólo una idea de lo que se debería ser. Ella es inhumana. No la conoces, no.
Quiero llenar los pulmones de infancia, de errores. Quiero respirar arrogancia, faltas, deslices. Quiero desaciertos. Decime hasta donde vas. Donde estás. Decime que espera del otro lado de la puerta. Decime que el cartel de neón gigante sólo dice no. No veo desde acá. No se vé.
Él no vé. Él se fue. Él era más tonto de lo que parecía, era mucho más valiente.
No quiero esa telenovela mejicana sobre vos, yo tu hijo, tu ex, él, su hijo, su esposa.
No quiero heridas ni eyaculación precoz.
No quiero odiarla, ni que me odie.
Quiero querer.
Querer respuestas, querer abrazos, querer palabras. Más, menos. Querer más de lo que tengo querer lo que tengo o querer ser menos de lo que soy. Más insignificante aún, más menos que más.
Que me digan te quiero. Te quiero sucia. Te quiero, puta. Te quiero así. No te quiero más.
Quiero sucumbir al sol. Deshidratarme. Que se acabe todo. Que te acabes. Cortarte la cabeza, cortarte el teléfono, cortar la cadena. Cortarte.
Que me niegues. Negarte.







quiero dejar de dibujar incoherencias

1 comentario:

Nadia Navarro dijo...

-¿Qué tienes para consolar la tumba,
Corazón insolente, corazón en rebeldía?
El fruto maduro pesa y se desprende.
¿Qué tienes para consolar la tumba?

-Tengo el caudal de haber sido.

-¿Qué tienes para soportar la vida,
Corazón loco, corazón pronto al hastío?
Corazón sin esperanza y sin deseo,
¿Qué tienes para soportar la vida?

-Piedad, por lo que ha de pasar.

-¿Qué tienes para despreciar a los hombres,
Corazón duro, corazón rompible?
¿Qué tienes para despreciar a los hombres?
¿Qué eres más de lo que somos?

-Capaz de despreciarme.

Marguerite Yourcenar.


(Te dejo este poema, esto, esto te dejo, porque el brutal silencio tras el cual quedé luego de leer tu escrito, sólo me deja dejarte algo que no es mío, pues tengo miedo, temor, miedo tengo, de estropear el momento, estropear esa desesperación perfecta, urgente y necesitada que se puede oler en tus palabras. No sé que más decir; muda estoy, pues tú ya lo dijiste todo.)

Te dejo un abrazo,
muy grande.